Antes que todo, los cuásares parecen ser interesantes, aún si su significación es desconocida. Porque son estelares en su apariencia, es razonable pensar que los más brillantes no hayan sido reconocidos en las antiguas fotografías del cielo, ya que parecían estrellas débiles y poco interesantes. Como sea, algunos de los más grandes observatorios tienen colecciones de fotografías que se sacan a intervalos, y cuando el cuásar más brillante, 3C273, fue encontrado en ellas, rápidamente se hizo evidente la significable variación que había tenido este en pocos meses. Otros cuásares mostraron variaciones de luz similares, a veces cambiando el brillo en un 50% cada día. En efecto, más recientemente el satélite HEAO-2 descubrió un cuásar que varía su brillo de rayos x significativamente en pocos 200 segundos. Muy pronto los cuásares se convirtieron en atormentador rompecabezas.